Ciencia de la Mente es una filosofía, fe y una forma de vida.
Como filosofía, ofrecemos enseñanza que amplían la comprensión de nuestros procesos de pensamiento, del cosmos y nuestra relación con él.

Como fe, enseñamos prácticas espirituales como la meditación, las afirmaciones, tratamiento espiritual y sintonización, entre otros, que cualquier persona puede incorporar en su vida diaria para experimentar una mayor sensación de paz, armonía y unidad con toda la vida.

Como forma de vida enseñamos que somos los co-creadores de nuestra vida, tomamos responsabilidad personal por ella, y hacemos los cambios necesarios en nuestros pensamientos para experimentar una vida más plena.

Su creador ERNEST HOLMES:

“Cambia tu forma de pensar y tu vida cambiará”

Creador de la Filosofía Espiritual de Ciencia de la Mente en 1927.

El Dr. Holmes es reconocido mundialmente como un líder de vanguardia de la filosofía positivista. Un buscador apasionado del conocimiento, poseía el maravilloso genio de refinar y sintetizar las percepciones intuitivas de la verdad que encontró en sus estudios.

Su gran mérito fue la creación de métodos prácticos para aplicar estos conocimientos a la vida diaria. Ernest Holmes no afirmó haber obtenido revelación personal alguna de una Nueva Verdad. Él poseía un genio único para refinar y sintetizar las percepciones intuitivas de la Verdad, de los grandes escritos espirituales y filosóficos a través de la historia y aplicarlas a la vida diaria. Esta percepción, su enfoque científico y su comprensión de las leyes físicas y espirituales del Universo, proporcionan las bases para la enseñanza de una filosofía que conduce a una vida exitosa y realizada. Una vida arraigada en una sólida base espiritual. A la que llamó Ciencia de la Mente.

Las raíces de la Ciencia de la Mente corren profusamente en lo más profundo de las múltiples expresiones de espiritualidad, de filosofía, de la literatura y del mundo de la ciencia.

La esencia de las enseñanzas de la Ciencia de la Mente es que en el centro del ser humano reside el “Genio Creativo Original del Universo”. Por lo tanto, nosotros somos el contacto con la esencia de Dios en la tierra; la focalización de la eternidad en el tiempo; consciente o inconscientemente nosotros dirigimos el fluir de la Mente Universal hacia la forma. En términos comunes, “el motor cósmico está encendido pero el hombre lo guía en su propia vida”, esto nos concede un poder tremendo, y con él, una responsabilidad innata para hacer y deshacer nuestro mundo por medio del extraordinario poder de nuestras mentes.