Los testimonios de nuestros alumnos

A través de la Ciencia de la Mente logré varios objetivos en mi vida. Asimismo, descubrí dos técnicas muy importantes: la Meditación y los tratamientos.

Desde el primer día trabajé mucho en ellos hasta que se me hizo un hábito que practico hasta ahora todas las mañanas. Es un trabajo continuo y que requiere mucho esfuerzo y dedicación pero los resultados son increíbles.

Por un lado, experimenté muchos cambios en mi vida y fui incorporando y creyendo en virtudes divinas como la paz, confianza, alegría, creatividad, sabiduría que me ayudan mucho en mí caminar diario. Y por otro lado, éstas se vieron reflejadas en logros constantes materiales en mi vida personal y profesional.

Cada uno es responsable de su propio destino y las técnicas  para hacer un presente mejor son aprendidas en la Ciencia de la mente.

No es un camino fácil…requiere de mucho esfuerzo pero los resultados son increíbles.  Isabel es una gran maestra que te va llevando por el camino apropiado y con lo que es correcto y perfecto para cada uno.Brando Cauvi

Tengo un hijo que tiene siete años, es el segundo de tres hijos y es mi único hijo varón, desde muy pequeño tuvo caídas de cabeza, pues era muy inquieto. Aprendió a hablar a los tres años y dejo el pañal a la misma edad.

Cuando entró a la escuela o al nido empezaron a citarme para quejarse que era muy inquieto y que no avanzaba en los estudios. Cuando entró a primer grado me dijeron que le hiciera un encefalograma para descartar alguna lesión o hiperactividad, le hice este examen pero todo salió negativo.

Yo observaba a mi hijo, y como madre sabia que algo andaba mal y realmente quería ayudarlo, pero no sabía cómo.

Mis familiares y sus profesores me daban a entender que mi hijo tenía algún retraso, pero yo me negaba a creer en eso, en mi corazón sabía  que mi hijo tenía todas las posibilidades como cualquier otro niño de salir adelante.

Cuando escuché de constelaciones familiares fui, pues quería ayudar a mi hijo, y ya que físicamente estaba bien sabía que era por otro lado que se le podía ayudar.

Constelé y la primera vez fue para mí, esto me ayudo mucho, luego constelé por mi hijo  y a la tercera vez que fui, pude ver claramente el problema por el cual mi hijo se comportaba así.

Él cargaba un problema que había sucedido hace mucho tiempo en la familia de mi esposo, en esa sesión mi hijo pudo al fin liberarse de esa atadura y recibir la fuerza de su familia, me quedé con la imagen de mi hijo mirando a la vida, libre, con optimismo, con valentía.

No pasaron ni dos semanas y mi hijo empezó realmente a comunicarse conmigo. Me cuenta sus miedos, me entiende y lo entiendo, nos miramos a los ojos cuando conversamos, esto es lo más maravilloso para mi, cuando llega de la escuela me dice “mami te extrañe”.

Su miss me llamó para conversar y fue la primera vez en cuatro años que está en la escuela, que no me citó para quejarse, sino para decirme que mi hijo es un niño hábil y que está avanzando mucho, que lo nota que ha cambiado mucho, pero yo ya lo sabía y eso es lo más importante para mí, saber que para mi hijo todo está bien.Gladys Rosas Quispe

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